Si tenemos deuda, el sentido común dicta sentencia y el riesgo de deflación es una poderosa razón para ello, y si no existen otras “poderosas” razones, amortizar deuda es aquello que debe hacerse. A la hora de invertir aquello que debe hacerse, siempre, es la opción adecuada.

¿En que invertir?

Si no tenemos deuda, o si después de amortizarla nos sobra, entonces acudir al sentido común también es buena cosa. Qué edad tenemos, qué necesidades financieras personales, tenemos ingresos recurrentes, tiene riesgo nuestro actual trabajo..? Plantearse cuestiones de este tipo es un buen ejercicio independientemente del volumen propio a gestionar, y es que el beneficio que aporta gestionar nuestras finanzas personales es un intangible, es un valor añadido a nuestra persona…como tal.

Son cuestiones que vuestro “gestor personal”, debe hacerse (o debe haceros). Ojo, en todos los casos el gestor personal es siempre uno mismo, todos somos inversores por cuenta propia a sí que todos, somos por tanto, nuestros propios gestores personales. Deleguemos o no esa función, la decisión última va a ser nuestra y por lo tanto seremos nosotros quien sufriremos “las consecuencias”.

Por lo tanto, para tratar de averiguar cómo gestionar mi pequeño patrimonio primero debo decidir si quiero que me lo gestionen o gestionarlo por mi cuenta.

¿Cómo gestionar el dinero?

Una opción es delegar su gestión a un experto en finanzas e inversiones como Dany Perez, de MDC Trading Academy.Ojo delegar su gestión no quiere decir tener mejores resultados, gestionar no es adivinar, y el gestor es un profesional de eso, de la gestión.

Tampoco quiere decir que sea garantía de un buen servicio, aunque un buen profesional debe tenerte al tanto de los riesgos y oportunidades existentes en cada momento, el servicio es un “producto” que se crea y que toma forma cuando se interactúa y por lo tanto solo se puede valorar cuando ambas partes, el que da el servicio y el que lo recibe participan en la construcción del mismo. Y es que como en el matrimonio, el “es que no me escuchas..”, es un motivo para la separación.

La otra opción, a mi entender la única, es gestionarlo uno mismo, y digo la única ya que, independientemente del rendimiento y del servicio que puedas llegar a obtener por esos 300.000 euros, lo gestiones tú mismo o te los gestionen, tu implicación y responsabilidad en es esa gestión va a ser total, cuanto más conocimiento de productos y servicios tengas, puedas “recopilar” y asimilar por tu propia cuenta y riesgo, mejor.Al fin y al cabo soy yo mismo el que mejor me conozco.

Como comenzar a invertir

Básicamente, ¿qué productos de inversión tengo que utilizar para gestionar adecuadamente mi pequeño patrimonio?, ¿aquellos que han tenido mejores rendimientos en los últimos 12, 24 meses, o aquellos que más han sufrido? en mi opinión, es necesario distinguir entre rendimiento y servicio del producto que vas a contratar, me explico:El rendimiento siempre es un rendimiento esperado, es un rendimiento a priori, básicamente es un argumento de venta y como tal, el inversor por cuenta propia no debe valorarlo más que en su justa medida, porque hay tantos tipos de rendimientos como clases de Mantis religiosas. El rendimiento que habrá que valorar será el que después de pasado un tiempo se produzca, el rendimiento neto, que también tiene muchos tipos pero que ahora significa “resultado” y no “esperanza de resultado” y cuya valoración forma parte del servicio y no del rendimiento.

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